1.ESTUDIO PARA CONOCER Y DERROTAR A DEMONIOS MEDIANTE LA LIBERACION ESPIRITUAL.
Todos los días libramos una guerra contra las huestes celestiales demoniacas y para entender esta guerra invisible, primero debemos comprender la existencia de los mundos natural y espiritual, por ello ofrecemos al lector una introducción a las fuerzas espirituales con las cuales lidia el liberador, el creyente, al que Dios, a través del ESPIRITU SANTO, ha dado poder para batallar y acabar con esos demonios que a diario atacan al ser humano, muchas veces sin saberlo.
EL MUNDO NATURAL. El hombre existe en dos mundos: el mundo natural y el mundo espiritual. El mundo natural es el que puede ser visto, sentido, tocado, escuchado, o tanteado. Es tangible y visible. El país, la nación, ciudad o pueblo donde resides es parte del mundo natural. Eres un residente en el mundo natural localizado en uno de los continentes visibles del mundo. Puedes ver la gente que es parte de tu ambiente. Puedes comunicarte con ellos. Puedes experimentar los paisajes, sonidos, y olores alrededor de ti. Pero existe otro mundo en el cual tú vives. Ese mundo es un mundo espiritual. No puedes verlo con tus ojos físicos, pero es tan real como el mundo natural en el que vives. Pablo habla de esta división entre lo natural y lo espiritual: “Hay cuerpos celestiales y cuerpos terrenales” (1 Corintios 15:40).
Todos los hombres tienen un cuerpo natural que vive en el mundo natural. Pero el hombre es también un ser espiritual con un alma eterna y espíritu. El hombre es cuerpo, alma y espíritu. Tu ser espiritual (alma y espíritu) es parte del mundo espiritual así como tu cuerpo natural es parte del mundo natural.
Para entender la guerra espiritual tenemos que estar preparados con una mente espiritual. En nuestro estado natural de pecado, nosotros no podemos entender las cosas espirituales: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14).
Es necesario usar “discernimiento espiritual” para entender las cosas espirituales. Quizás uno de los mejores ejemplos de discernimiento natural y espiritual está registrado en 1 Reyes capítulo 6. Registra la historia de una batalla natural en la cual tropas de la enemiga nación de Siria habían rodeado un pequeño pueblo llamado Dotán donde el profeta Eliseo se estaba quedando. Cuando el siervo de Eliseo, Giezi, vio el gran ejército del enemigo sintió temor. Eliseo oró para que Dios abriera los ojos espirituales de Giezi para que él pudiera ver las huestes espirituales que los rodeaban y los protegían. En esta ocasión, Dios abrió los ojos espirituales de Giezi y le permitió ver visiblemente las fuerzas superiores de Dios alistadas para la batalla.
Dentro de los reinos natural y espiritual de los cuales estamos hablando existen reinos separados que están gobernados por líderes naturales y espirituales.
Todos los hombres viven en un reino natural de este mundo. Ellos viven en una ciudad o en un pueblo el cual es parte de una nación. Esa nación es un reino del mundo. Un reino natural es un territorio o pueblo sobre el cual un rey o líder político es el gobernante soberano. La Biblia habla de estos reinos naturales como los “reinos del mundo”. Los reinos del mundo han venido a estar bajo el poder y la influencia de Satanás: “Otra vez lo llevó [a Jesús] el diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,9 y le dijo: —Todo esto te daré, si postrado me adoras” (Mateo 4:8-9). 1 Juan 5:19 tristemente nos recuerda que “ el mundo entero está bajo el control del maligno”. En contraposición al mundo material existe el mundo espiritual, que veremos seguidamente.
EL MUNDO ESPIRITUAL. En el mundo espiritual están los reinos de Satanás y el de Dios. Cada ser humano reside en uno de estos mundos.
REINO DE SATANAS. El Reino de Satanás consiste de Satanás, seres espirituales llamados demonios, y todos los hombres que viven en pecado y rebelión a la Palabra de Dios. Éstos, junto con el mundo y la carne, son las fuerzas espirituales del mal que obran en el mundo hoy.
EL REINO DE DIOS. El Reino de Dios consiste de Dios el Padre, Jesucristo, el Espíritu Santo, seres espirituales llamados ángeles, y todos los hombres que viven en justa obediencia a la Palabra de Dios. Éstas son las fuerzas espirituales del bien.
El Reino de Dios no es una iglesia denominacional. Las denominaciones son organizaciones de hechura humana de grupos de iglesias. Han sido establecidas con propósitos prácticos de organización y administración. Las denominaciones son organizaciones como los Bautistas, Asambleas de Dios, Metodistas, luteranos, etc. La Biblia nos habla de la verdadera Iglesia la cual no es una denominación u organización religiosa. La verdadera Iglesia está compuesta de todos aquellos que se han convertido en residentes del Reino de Dios.
En el tiempo presente en el mundo natural, el Reino de Dios existe individualmente dentro de cada hombre, mujer, niño o niña que haya hecho a Jesús el Rey de su vida.
Existe comunitariamente en la verdadera iglesia y dondequiera que las personas hagan de este mundo el tipo de mundo que Dios quiere que sea. En el futuro, habrá una manifestación visible del Reino de Dios.
ENFRENTAMIENTO O LUCHA ESPIRITUAL. La guerra espiritual invisible es una batalla que envuelve a todos los hombres y mujeres. Puesto que el Reino de Satanás es un reino espiritual...“...porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12).
La guerra espiritual no es una batalla natural entre la sangre y la carne. No es una batalla del hombre contra el hombre. No es una batalla visible. Es un conflicto invisible en el mundo del espíritu. Es una batalla dentro y alrededor del hombre. No es una guerra visible porque los espíritus están involucrados y aprendemos de Lucas 24:39 que un espíritu no tiene carne ni huesos. La guerra espiritual es “multidimensional”, lo cual significa que es librada en diferentes dimensiones:
a) Una batalla social entre el creyente y el mundo: Juan 15:18-27
b)Una batalla personal entre la carne y el espíritu: Gálatas 5:16-26
c)Una batalla supernatural entre el creyente y los poderes sobrenaturales malignos: Efesios 6:10-27
Toda persona viva está comprometida en esta guerra, se dé cuenta o no. No hay campo neutro. Los no creyentes están bajo el yugo del mal y han sido llevados cautivos por las fuerzas del enemigo. Son víctimas de la guerra. Los creyentes han sido librados del enemigo mediante Jesucristo y son victoriosos, pero están todavía comprometidos en la guerra. Los creyentes combatimos contra fuerzas espirituales malignas. “Combatir” implica contacto personal cercano. Ninguno está exento de esta batalla. Ninguno puede verla desde la distancia. Estás en el medio del conflicto ya sea que lo reconozcas o no. Si no lo reconoces será mejor... estás equivocado. La guerra del cristiano nunca cesa.
CONOCIENDO AL ENEMIGO Y SUS ESTRATEGIAS PARA VENCER AL HOMBRE.
EL ENEMIGO. El enemigo espiritual del hombre es Satanás, es una fuerza poderosa espiritual del mundo natural. Las fuerzas espirituales que enfrentas no son de carne. Son fuerzas espirituales del mal. Satanás Satanás fue originalmente creado por Dios: “Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho” (Juan 1:3). “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16). Dios no creó el mal. Satanás era perfecto cuando fue originalmente creado por Dios, pero le fue dada una voluntad libre para escoger el bien o el mal: “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado hasta que se halló en ti maldad” (Ezequiel 28:15).
La Biblia describe la posición original de Satanás en Ezequiel 28:12-17. Lee este pasaje en tu Biblia antes de proceder con esta lección. Cuando Satanás fue originalmente creado, él era un ángel de Dios. Era un integrante de la clase de los querubines, santo, sabio, hermoso, y perfecto. Fue el líder entre los querubines y es llamado “guardián” o querubín “protector”. Su nombre era originalmente Lucifer que significa “portador de la luz” (Isaías 14:12). Él fue ataviado con piedras preciosas engarzadas en oro (Ezequiel 28:13; Éxodo 28:15-11). Le fue dada una posición en la montaña sagrada de Dios y aparentemente guiaba la adoración (Ezequiel 28:13). Qué brillante, y hermoso cuadro de Satanás en su posición original es dado en la Palabra de Dios. Es descrito como una gema de piedras preciosas. Pero una gema no tiene luz por sí misma. No es hermosa en un cuarto oscuro. Su belleza reside en su habilidad para reflejar la luz del exterior. Cuando Dios creó a Lucifer, lo hizo con la capacidad de reflejar la gloria de Dios a un mayor grado que cualquier otro ser creado. Dios era la luz que hacía a Lucifer radiar belleza.
Pero Satanás no retuvo su gloriosa posición. La Biblia describe su rebelión y caída:“¡Cómo caíste del cielo, Lucero, hijo de la mañana! Derribado fuiste a tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: “Subiré al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré, en los extremos del norte; sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo”. Mas tú derribado eres hasta el seol, a lo profundo de la fosa” (Isaías 14:12-15). “Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra, y delante de los reyes te pondré por espectáculo”(Ezequiel 28:17).
La caída de Satanás de su posición angélica ocurrió a causa del orgullo y la rebelión demostrada en cinco actitudes equivocadas. Satanás dijo: SUBIRÉ al cielo: deseaba ocupar la morada de Dios, el cielo, esperando un reconocimiento semejante. LEVANTARÉ mi trono sobre los ángeles (estrellas) de Dios: no sólo deseaba ocupar la morada de Dios, sino que también codició su gobierno sobre las huestes angélicas. ME SENTARÉ también sobre el monte del testimonio: conforme a Isaías 2:2 y el Salmo 48:2, este es el centro del gobierno terrenal de Dios. Satanás deseaba gobernar a la tierra al igual que a los ángeles. SUBIRÉ sobre las alturas de las nubes: las nubes nos hablan de la gloria de Dios. Satanás quería la gloria de Dios para sí mismo (los siguientes versos documentan a las nubes en relación con la gloria de Dios. Éxodo 13:21; 40-28-34; Job 37-15-16; Mateo 26:64; Apocalipsis 14:14-16). SERÉ como el Altísimo. Dios tiene muchos nombres por los cuales Él es llamado. ¿Por qué Satanás escogió este nombre en particular? Seleccionó este título porque refleja a Dios como “poseedor del cielo y de la tierra”.
Como consecuencia del pecado, Satanás fue expulsado del cielo: “... yo te eché del monte de Dios... yo te arrojaré por tierra” (Ezequiel 28:16-17). Lucifer, una vez creado para la gloria de Dios, se convirtió en Satanás con un carácter que se oponía a todo lo que Dios es y hace.
El poder de Satanás fue una vez usado para la gloria de Dios. Ahora se ha volcado a propósitos desorganizadores y destructivos. De acuerdo con Isaías 14 él debilita a las naciones (verso 12), provoca que la tierra y los gobiernos tiemblen (verso 16), y aquellos tomados como prisioneros no tienen alivio (verso 17).
Satanás fue destinado al lago de fuego (Isaías 14:15).
Cuando Satanás cayó del cielo no cayó solo. Llevó consigo una porción de los ángeles del cielo que participaron en su rebelión contra Dios. Este grupo de ángeles es parte ahora de una fuerza del mal, los demonios.
Cuando Satanás se rebeló el pecado entró en el universo. Como resultado, había dos acciones que Dios podía haber tomado:
1. Podría haber vencido y eliminado a Satanás. Pero si Dios hubiera eliminado el primer enemigo de esta manera, podría haber habido siempre la posibilidad de otra rebelión. La historia del cielo podría haber sido enturbiada siempre con estos desastres.
2. La otra acción abierta para Dios era la que la Biblia indica que siguió. Las aspiraciones de Satanás al poder supremo tendrían su juicio completo sobre la tierra en el período de la eternidad que llamamos tiempo.
Cuando Dios creó al primer hombre y a la primera mujer, el juicio sobre la tierra comenzó. La batalla aún está en progreso sobre la tierra. Esto es sobre lo que se trata la guerra espiritual. Satanás está todavía buscando el poder, posición, adoración. Pero como ya sabes él es ya un enemigo derrotado. Jesús venció el poder de Satanás mediante Su muerte y resurrección. El destino final de Satanás ya está revelado en la Biblia.
Satanás, en forma de espíritu, está presente en el mundo: “Dijo Jehová a Satanás: —¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: —De rodear la tierra y andar por ella” (Job 1:7).
“Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8).
Aunque Satanás está presente en el mundo, él no es omnipresente, lo que significa que no puede estar en todas partes del mundo al mismo tiempo como Dios puede hacerlo. Esta es la razón por la cual emplea una hueste de demonios para cumplir sus planes.
Satanás tiene acceso a la presencia de Dios y opera sobre la tierra, incluyendo el “aire” o región por encima de la tierra:
“Un día acudieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, y entre ellos vino también Satanás. Dijo Jehová a Satanás: — ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: —De rodear la tierra y andar por ella” (Job 1:6-7).
“En los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2).
Podemos resumir las actividades de Satanás señalando que están siempre dirigidas en contra de Dios, Su plan y Su pueblo. Te atacará en las áreas de adoración a Dios, la Palabra de Dios, tu caminar cristiano, y tu trabajo para Dios.
Como ya has aprendido, Satanás es un espíritu, pero también tiene atributos de una personalidad real. La Biblia enseña que él es:
INTELIGENTE Y PENETRANTE: “Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean también de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo” (2 Corintios 11:3).
EMOCIONAL: “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer...” (Apocalipsis 12:17).
CON VOLUNTAD PROPIA: “Y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” (2 Timoteo 2:26).
PODEROSO: “... príncipe de la potestad del aire...”(Efesios 2:2).
ENGAÑOSO: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las sechanzas del diablo”(Efesios 6:11).
RUDO Y CRUEL: “Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8).
MENTIROSO: “Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz” (2 Corintios 11:14).
LOS NOMBRES DEL ENEMIGO:
“querubín ungido” y “Lucifer” antes de su rebelión. Otros nombres de Satanás son:
Abadón: (palabra hebrea para ángel de la destrucción) – Apocalipsis 9:11
Acusador de los hermanos: Apocalipsis 12:10
Adversario: 1 Pedro 5:8
Ángel del Abismo: Apocalipsis 9:11
Ángel de luz: 2 Corintios 11:4
Apolión: (palabra griega para destructor) – Apocalipsis 9; 11
Belcebú: Mateo 12:24; Lucas 11:15; Marcos 3:22
Belial: 2 Corintios 6:15
Engañador: Apocalipsis 12:9; 20:3
Destructor: Apocalipsis 9:11; 1 Corintios 10:10
Diablo: (significa calumniador) – 1 Pedro 5:8; Mateo 4:1
Dragón: Apocalipsis 12:3
Enemigo: Mateo 13:39
Maligno: 1 Juan 5:19
Dios de este mundo: 2 Corintios 4:4
Rey de Tiro: Ezequiel 28:12-15
Mentiroso, padre de mentiras: Juan 8:44
Asesino: Juan 8:44
Príncipe de los demonios: Mateo 12:24
Príncipe de este mundo: Juan 12:31; 14:30; 16:11
Príncipe de la potestad del aire: Efesios 2:2
Satán: (significa adversario, opositor) – Juan 13:27
Serpiente: Apocalipsis 12:9; 2 Corintios 1:3
Tentador: Mateo 4:3; 1 Tesalonicenses 3:5
León rugiente: 1 Pedro 5:8
Gobernante de las tinieblas: Efesios 6:12
Espíritu que obra en los hijos de la desobediencia: Efesios 2:2
Podemos reconocer el poder de Satanás a partir de sus atributos y nombres. Debido a que es un engañoso y poderoso enemigo la Biblia advierte: “Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1Pedro 5:8). “Ni deis lugar al diablo” (Efesios 4:27)
El inicuo No es. A diferencia de Dios, Satanás no es omnisciente (conocedor de todas las cosas). Si Satanás pudiera ver el futuro nunca le habría permitido a Jesús morir en la cruz. Habría sabido que la muerte de Jesús derrotaría su poder y proveería una vía de escape del yugo del pecado para el género humano.
Satanás no es omnipotente (todo poderoso). Jesús dijo que el poder de Dios dentro de ti es mayor que el poder de Satanás. Para aquellos que creen en Jesús, Satanás ya es un enemigo derrotado (Juan 12:31). Él es fuerte solamente con aquellos que se rinden a él. Su poder está limitado por el poder de Dios (Job 1:10-12) y es sólo capaz de vencer a un creyente en la medida que se le cede control. Puesto que Satanás no es omnipresente (presente en todas partes) despacha una hueste de demonios por toda la tierra para hacer su voluntad y cumplir sus propósitos.
Registro bíblico de las palabras de Satanás. Sus palabras sirven como una introducción adicional a sus estrategias: Génesis 3:1,4,5; Job 1:7-12; Job 2:1-6; Mateo 4:1-11; Lucas 4:1-13.
Satanás es un opuesto exacto al Espíritu Santo. El Espíritu fue enviado por Dios para acercar los hombres a Él. Satanás está comprometido en alejar a los hombres de Dios.
Espíritu de Verdad Espíritu de error 1 Juan 4:6
Verdadero Mentiroso Juan 14:17; 8:44
Dador de vida Asesino 1 Corintios 15:4; Juan 8:44
Santo Malvado Romanos 1:4; Mateo 6:13
Como paloma Como serpiente Mateo 3:16; Apocalipsis 12:9
Ayudador Adversario Romanos 8:26; 1 Pedro 5:8
Concede expresión Hace a los hombres callar Hechos 2:4; Marcos 9:17
Abogado Calumniador Juan 14:16; Job 1:9-11
Más fuerte que Satanás Hombre fuerte Lucas 11:21-22
Jesús dijo que Satanás... Es un enemigo: Mateo 13:39
Es malvado: Mateo 13:38
Es el príncipe de este mundo: Juan 12:31; 14:30
Es un mentiroso y el padre de la mentira: Juan 8:44
Es un asesino: Juan 8:44
Cayó del cielo: Lucas 10:18
Tiene un reino: Mateo 12:26
Siembra cizaña entre el trigo: Mateo 13:38-39
Arrebata la Palabra de Dios de los oidores: Mateo 13:19; Marcos 4:15; Lucas 8:12
Ató a una mujer por 18 años: Lucas 13:16
Deseaba tener a Pedro: Lucas 22:31
Tiene ángeles: Mateo 25:41
Está preparado para el fuego eterno: Mateo 25:41
LAS FUERZAS ESPIRITUALES DEL MAL. “Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1).
Los demonios están bajo el comando de Satanás. Algunos ignoran el asunto de los demonios completamente. Otros tienen un interés compulsivo en ellos. Tú no debes minimizar el poder de los espíritus demoníacos en el mundo de hoy, pero tampoco debes estar tan preocupado con ellos que veas demonios en todas las cosas que suceden y en todos alrededor. Debes tener un simple, literal y bíblico acercamiento al tema de los demonios. No estudies libros seculares sobre tales poderes del mal. Tus únicas fuentes de estudio en estas áreas deben ser la Palabra de Dios o buena literatura cristiana.
Dios originalmente creó a todos los ángeles, algunos de los cuales después se volverían demonios: “Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho” (Juan 1:3).
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16).
Los demonios eran originalmente como los otros ángeles de Dios con la misma posición y atributos. Cuando Satanás se rebeló contra Dios, una porción de los ángeles participó en su rebelión. Dios los expulsó del cielo junto con Satanás. Ellos no fueron más seres espirituales del bien (ángeles). Se volvieron seres espirituales del mal (demonios): “Entonces hubo una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón. Luchaban el dragón y sus ángeles, pero no prevalecieron ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él” (Apocalipsis 12:7-9).
Si los demonios no son ángeles “caídos”, entonces no tenemos otra explicación bíblica para su existencia. Satanás no puede crear sus propias fuerzas, porque todas las cosas fueron creadas por Dios. Existen dos grupos de estos ángeles caídos. Un grupo está activamente opuesto a Dios y Su pueblo sobre la tierra. Otro está confinado en cadenas: “Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los arrojó al infierno y los entregó a prisiones de oscuridad, donde están reservados para el juicio” (2 Pedro 2:4).
“Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propio hogar, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día” (Judas 6). Existen demonios confinados y demonios activos. El líder de ambos grupos es Satanás, quien es llamado el Príncipe de los demonios (Mateo 12:24). El infierno está preparado para el Diablo y sus ángeles. Será su destino final: “Entonces dirá [Jesús] también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41).
Cuando Jesús confrontó a dos hombres poseídos por demonios, su respuesta fue: “Y clamaron diciendo: —¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?”(Mateo 8:29).
Los demonios en los hombres poseídos conocían que su destino final era un lugar de tormento eterno. Desde que el infierno es un lugar de tormento y fue preparado para Satanás y sus ángeles, luego, los demonios deben ser los ángeles caídos.
OPERATIVIDAD DE LOS DEMONIOS. A través de toda la Biblia, los demonios son mostrados activos sobre la tierra. Desde que Satanás no es omnipresente (presente en todas partes), él usa los demonios para hacer su voluntad y cumplir sus propósitos en todo el mundo. Ellos constituyen los “poderes del aire” (Efesios 2:2) y los “poderes de la oscuridad” (Colosenses 1:13) y están todos bajo el control de Satanás.
En su condición original libre de pecado, los demonios tenían los mismos atributos que los ángeles del bien.
En su estado de maldad presente los demonios:
Son espíritus: Mateo 8:16; Lucas 10:17, 20;
Pueden aparecer visiblemente: Génesis 3:1; Zacarías 3:1; Mateo 4:9-10
Pueden hablar: Marcos 5:9, 12; Lucas 8:28; Mateo 8:31
Creen: Santiago 2:19
Ejercitan su voluntad: Lucas 11:24; 8:32
Demuestran inteligencia: Marcos 1:24
Tienen emociones: Lucas 8:28; Santiago 2:19
Reconocen: Hechos 19:15
Tienen fuerza supernatural: Hechos 19:16; Marcos 5:3
Tienen presencia sobrenatural: Daniel 9:21-23
Son eternos: Mateo 25:41
Tienen su propia doctrina: 1 Timoteo 4:1-3
Son malignos: Mateo 10:1, Marcos 1:27; 3:11
Los demonios son llamados espíritus del mal seis veces y espíritus inmundos 23 veces en el Nuevo Testamento. Son también llamados demonios (Marcos 1:32), y ángeles del diablo (Mateo 25:41).
Dios organizó sus fuerzas angélicas... “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él”(Colosenses 1:16).
Satanás es un imitador, no un originador. Él ha organizado sus demonios en una estructura similar a la de las fuerzas de Dios: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12).
Satanás ha organizado sus fuerzas en: Principados: Satanás aparentemente dividió el mundo en principados. Un principado es el territorio de la jurisdicción de un príncipe. Satanás ha colocado un príncipe sobre cada principado. El príncipe de Persia es mencionado en Daniel capítulo 10. Esta es la manera en que Satanás opera en el plano nacional influenciando gobiernos y naciones.
Potestades y gobernadores de las tinieblas de este mundo: estas dos categorías de demonios están en operación en el sistema social, político, y cultural del mundo.
Huestes espirituales de maldad en las regiones celestes: los lugares altos en el Antiguo Testamento eran donde se llevaba a cabo la adoración. Así es como Satanás opera en las estructuras religiosas del mundo.
Estos grupos organizados varían en tamaño. Por ejemplo, María Magdalena tenía siete espíritus en su estado anterior a la liberación. Lucas 8:30 nos habla de una “legión” de demonios. Una legión en el ejército romano que dominaba el mundo en el tiempo de Jesús se refería a 6.100 soldados de a pie y 726 hombres de a caballo!
Estas fuerzas organizadas de demonios... Están unidas: En el caso del hombre poseído por demonios registrado en Lucas 8:30 los demonios estaban unidos en cuanto a su propósito, que en este caso, era la posesión del hombre. Lo mismo es cierto en Mateo 12:45 y en el caso de María Magdalena que tenía siete demonios (Lucas 16:9). Jesús habló de la unidad de los poderes demoníacos cuando dijo: “Si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?” (Mateo 12:26).
Tienen diferentes grados de maldad: Esto es ilustrado por el demonio que dijo que regresaría con otros espíritus malignos: “Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, pero no lo halla. Entonces dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”. Cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus PEORES QUE ÉL, y entran y habitan allí; y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación” (Mateo 12:43-45).
Pueden cambiar de funciones: El demonio en 1 Reyes 22:21-23 declaró que sería un espíritu de mentira. Esto indica que él no lo era previamente porque dijo “seré...”.
Son de diferentes tipos: La Biblia enseña que el hombre tiene un cuerpo, alma y espíritu. Existen tres clases principales de espíritus que atacan el cuerpo, el alma y el espíritu del hombre:
1. Espíritus malignos o inmundos: son responsables por los actos inmorales, pensamientos impuros, opresión, posesión, depresión, y otras estrategias de Satanás. Afligen la mente y la naturaleza almática del hombre (Ejemplos en Mateo 10:1;12:43; Marcos 1:23-26).
2. Espíritus de dolencias: estos espíritus afligen el cuerpo físico (Ejemplo en Lucas 13:11).
3. Espíritus seductores: los espíritus seductores afligen la mente, el alma, y el espíritu del hombre, llevándole a creer falsas doctrinas como se indica en 1 Timoteo 4:1. Estos espíritus seducen a las personas para creer una mentira y para ser condenados al castigo eterno. Son espíritus de falsas doctrinas, sectas, falsos cristos, y falsos maestros.
Los demonios siguen las órdenes dadas por su príncipe, Satanás. Podemos resumir las actividades de los demonios diciendo que ellas siempre están dirigidas en contra de Dios, Su plan, y Su pueblo. Los demonios son usados por Satanás para atacar la Palabra de Dios, tu adoración a Dios, tu caminar con Dios, y tu obra para Dios.
Satanás usa sus demonios para llevar adelante sus estrategia alrededor de todo el mundo. Los demonios extienden el poder de Satanás al promover el engaño y la maldad. Afectan a individuos, gobiernos, naciones, y el sistema mundial. Promueven la rebelión y la calumnia tanto contra Dios como entre los hombres. Promueven la idolatría, las doctrinas falsas, y ciegan a hombres y mujeres a la verdad del Evangelio.
Los demonios atacan a los no creyentes guiándolos a cometer terribles actos de maldad, a asesinar, injuriar, cometer suicidio, etc. Afectan la mente con problemas emocionales y el cuerpo con dolencias físicas. Los demonios atacan a los creyentes con tentaciones, desilusiones, depresión, calumniándote y creando división entre el pueblo de Dios. Convierten en su objetivo tu caminar espiritual con Dios y pelean contra la Palabra de Dios , la adoración a Dios, y tu obrar para Dios. También atacan a tu cuerpo físico.
Los no creyentes están indefensos contra los ataques de los poderes demoníacos, pero los creyentes tienen poderosas armas espirituales y estrategias para tratar con estas poderosas fuerzas del mal.
Para conocer sobre las fuerzas espirituales del mal, estudia las siguientes referencias bíblicas sobre el tema de los demonios:
Génesis 3:1-15; 6:1-4; 41:8; 44:5
Exodo 7:8-13, 20-24; 8:6-7, 18-19; 9:11; 22:18
Levítico 17:7; 19:26, 31; 20:6, 27
Números 22:7; 23:23
Deuteronomio 18:9-14, 20-22; 32:17
Jueces 8:21, 26
1 Samuel 15:23; 16:14; 18:10; 28:1-15
1 Reyes 5:4; 18:28; 22:19-38
2 Reyes 9:22; 17:17; 21:1-9; 23: 5, 24
1 Crónicas 21:1
2 Crónicas 33:1-10
Job 1:1-12; 2:1
Salmos 78:49; 91:6; 106:36-38
Isaías 3:18-19; 8:19; 14:12-17; 47:11-15
Jeremías 27:9
Ezequiel 21:21; 28:11-19
Daniel 1:20; 2:2, 27; 4:6-9; 5:7, 11, 15
Oseas 4:12
Miqueas 5:12
Zacarías 3:1, 2; 10:2
Malaquías 3:5
Mateo 4:1-11, 24; 8:16, 28-34; 9:32-34; 10:1, 25; 11:18; 12:22-30; 11: 43-45; 13:19, 39; 15: 21-28; 17:14-21; 24:24; 25:41
Marcos 1:12-13, 21-28; 32, 34, 39; 3:11-12, 15, 22-30; 5: 1-20; 6: 7, 13; 7:24-30; 8:33; 9:17-29, 38-40; 13:22; 16:9, 17
Lucas 4:1-13, 33-37; 6:18; 7:21, 33; 8:2, 26-39; 9:1, 37-42, 49-50; 10:17-20; 11:14-26; 13:10-17, 32; 22:3, 31; 24:39
Juan 6:70; 7:20; 8:44, 48-49; 10:20-21; 12:31; 13:27; 14:30; 16:11; 17:15
Hechos 5:3, 16; 8:7, 9-11, 18:24; 10:38; 13:6-12; 16:16-19; 19:12-20; 26:18
Romanos 8:38-39; 16:20
1 Corintios 5:5; 7:5; 10:20-21
2 Corintios 2:11; 4:4; 6:14, 15, 17; 11:13-14; 12:7
Gálatas 1:4; 3:1; 4:8-9; 5:19-21
Efesios 1:21; 2:2; 4:26-27; 6:11, 12, 16
Colosenses 1:13; 2:15
1 Tesalonicenses 2:18; 3:5
2 Tesalonicenses 2:1-10; 3:3
1 Timoteo 1:20; 3:6; 4:1-3
2 Timoteo 1:7; 2:26; 4:18
Hebreos 2:14
Santiago 2:19; 3:15; 4:7
1 Pedro 5:8
2 Pedro 2:4, 19
1 Juan 2:13, 18; 3:8, 12; 4:1-4, 6; 5:18
Judas 1:6, 9
Apocalipsis 2:9, 13, 24; 3:9; 9:1-11, 20-21; 12:1-13; 13:1-18; 16:13-16; 18:2; 19:20; 20:1-14; 21:8
Igualmente estudia el registro del Antiguo Testamento de los poderes demoníacos:
- Satanás en la forma de una serpiente es mencionado siete veces en Génesis 3:1-24 y en Isaías 27:1.
- Satanás es también mencionado en 1 Crónicas 21:1; 2 Samuel 24:1; Salmos 109:6; Zacarías 3:1-2; y 14 veces en el libro de Job.
- Espíritus malignos son mencionados ocho veces en el registro del rey Saúl: 1 Samuel 16:14-23; 18:10; 19:9.
- Espíritus mentirosos son mencionados seis veces en 1 Reyes 22:21-23.
- Espíritus familiares son mencionados seis veces en Levíticos 20:27 y 1 Samuel 28.
- Espíritus religiosos y espíritus de prostitución física son identificados en el libro de Oseas.
- Los demonios son identificados con los dioses de las naciones paganas cuatro veces: Levíticos 17:7; Deuteronomio 32:17; I1 Crónicas 11:15; Salmos 106:19-39.
- Príncipes malignos que gobiernan naciones son identificados en los Salmos, los profetas, y específicamente en el libro de Daniel 10:10-21.
- Espíritus impuros perversos son mencionados dos veces: Isaías 19:14.
Mientras las fuerzas demoníacas son enemigos de Dios, al mismo tiempo están sujetos a Su voluntad y son usados por Él para derrotarlos a ellos mismos: Ver 1 Samuel 16:14; 18:10; 19:9; 1 Reyes 22:20-22; e Isaías 19:14.
EL TERRITORIO DEL ENEMIGO. “No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, porque nada de lo que hay en el mundo—los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida— proviene del Padre, sino del mundo” (1 Juan 2:15-16).
Satanás no solamente usa los demonios sino que también obra a través de las fuerzas malignas de la carne y el mundo:
“No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, porque nada de lo que hay en el mundo—los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida— proviene del Padre, sino del mundo” (1 Juan 2:15-16).
El mundo y la carne son territorio enemigo. La palabra “mundo” tiene diferentes significados en la Escritura. Puede significar la tierra o el universo en el orden físico. Es usado para referirse a los entiles que son todas las otras naciones a excepción de la nación judía.
Pero la palabra “mundo” también es usada para referirse a la presente condición de los asuntos humanos en oposición a Dios. Es el sistema que actúa en el mundo habitado, un sistema que es opuesto a Dios y al Señor Jesucristo. El “mundo” es el grupo corporativo de individuos centrados en la carne que componen la raza humana. Carne, en este contexto, no se está refiriendo a la carne actual de tu cuerpo. Es un término que describe la naturaleza maligna del hombre la cual está en voluntaria rebelión contra Dios.
Como tu enemigo, el mundo es la totalidad del sistema organizado social, económico, materialmente y de filosofías religiosas que tienen su expresión mediante organizaciones, personalidades, y gobiernos. No es un gobierno específico, organización o persona, sino el sistema mundial sobre la cual éstas están basadas. El sistema mundial es una extensión de la carnalidad del hombre. Provee una atmósfera, ambiente, y un sistema que promueve los pecados de la carne. Rodea al hombre con aquello que apela a sus deseos carnales.
2. LA FORMA EN QUE LOS DEMONIOS ENTRAN
A NUESTROS CUERPOS.
Cuando una persona deja las puertas abiertas de su alma y/o espiritu es cuando los demonios entran o la poseen, a continuación elaboramos una lista lo mas acercada posible y conforme a experiencias en el campo de liberación.
1. Cuando se acepta personalmente a través de canalización de espiritus, aceptación personal de posesión y practica de pecados.
2.. Entran en posesión, algunos demonios, por pecados transmitidos generacionalmente entre estos pecados ancestrales, enfermedades mentales, brujería, pecados sexuales, relaciones sexuales con diversas parejas, adulterio, incesto, abuso infantil, bestialismo, sexo con los demonios (íncubo y súcubo), pornografía.
3. De la misma manera con la vinculación por practicas de ocultismo entre estos astrología, necromancia, brujería, consultar con espiritus de familiares muertos, proyección astral, tabla ouija, María sangrienta, elevación de la tabla, telepatía mental, trance, guias espirituales, cartas de tarot, levitación, satanismo, lectura de la palma de manos, horoscopos, hipnosis, magia blanca o negra, pactos de sangre o cortarse uno mismo, artes marciales, supersticiones, Nueva Era, Masonenía, cultos de la ciencia, yoga, hare Krishna, hinduismo, budismo, musulmanes, otras religiones de falsas doctrinas o cultos no cristianos, juegos ocultos o violentos de video y de computadoras, peliculas, tv, música subliminal.
4 . Por medio de experiencias traumáticas: Violaciones, accidentes, ataques de fieras, internación abrupta en hospitales o clinicas, abandono, maltrato o abuso sexual infantil y en otras épocas de la vida, en estos casos hay una experiencia con una carga emocional fuerte, lo cual arrasa con el aparato psiquico de la persona.
5. Maldiciones: Magia negra, magia roja, macumba, vudú o por maldiciones de las personas de los padres o alguien con relación familiar muy cercana.
6. Mediante contaminación de los sentidos: drogadiccción, pornografía, peliculas de terror o con demasiada violencia, rock pesado, musica hinduista, lectura de material violento o pornografico, pensamiento de perversión sexual.
Seguidamente veremos cómo afectan los inicuos al ser humano, según reseña bíblica. Las clases de demonios varía según el área de nuestras vidas que invaden, por tanto también podremos conocerlos según los registros bíblicos y así proceder a efectuar la liberación de la persona atada.
A.Los que afectan la salud. Salmos 38: 3-8; 41: 3-4, 8 (casa Belial)
Fiebre: Lucas 4:38-39.
Ceguera: Mateo 12:22
Epilepsia: Marcos 9:17-20, 25-27
Parálisis: Mateo 8: 56
Joroba: Lucas 13: 11-13
Mudez: Mateo 9:32-33
Sarna maligna: Job 2:7-8; 7:15; 30:17-18, 30
B. Los que afectan la mente:
Sueño: Isaías 29:10
Estupor: (letargo o pereza): Isaías 61:3
Remordimiento: Romanos 1:18
Locura: Marcos: 5-15; Eclesiastés 7:7 (Ejemplo Saúl: 1Samuel 16: 14-23; 18:10.
C. Los que afectan el carácter (temperamento o genio)
Temor: 2 Timoteo 1:7: Romanos 8:15; 1Juan 4:18
Mentira: 2Crónicas 18:21; 1Reyes 22:21-23; Hechos 5:3
Depresión: Isaías 6:13; Salmo 42:9; 43:2.
D. Los que afectan la voluntad.
2Timoteo 2:24-26
Rebelión: Proverbios 17:11; Efesios 2:2
E. Los que afectan la vida sexual
Fornicación: Oseas 4:12; 5:4; Romanos 1:24-27
F. Los que corrompen la moral: Isaías 19:14. Disolución: Efesios 5:18; Habacuc 2:15-16
G. Los que afectan las relaciones sociales y familiares.
Celos: Números 5:14:30
Deslealtad, Traición: Jueces 9:23; Génesis 3; v.4-5-18; envidia v-11; traición v-18,28; Caín y Abel-
Génesis 4:1-5 (1 Juan 3:12).
H. Los que afectan las finanzas: Juan 10:10 (Ejemplo: Jueces 6:1-6): pobreza, escasez, miseria.
I. Los que promueven la mundanalidad:
1 Corintios 2:12: Santiago 4:4: Gálatas 1:4; Juan 2:15,16 (amistades, placeres, diversiones, modas, música, etc.).
J. Los que afectan el culto a Dios Idolatría: 1Corintios 10:20; Apocalipsis 13:15; Deuteronomio 32:17; Levítico 17:7 2 Crónicas 1: 1-15; Salmos 100: 37:38; Hechos 15:20, 29:21-25.
K. Los que falsifican las manifestaciones de Dios.
Apocalipsis 16: 13-14; Éxodo 7:15, 8: 1.8
2 Corintios 11: 13-14; 2 Tesalonicenses 2:9; Apocalipsis 13: 13-14 (falsos dones y ministerios 2Pedro 2:1; 1 Juan 4:1).
3. PASOS PARA PROCEDER A LA LIBERACION
Ó SANIDAD ESPIRITUAL:
Una vez conocidos quienes son los demonios, su operatividad, sus tácticas para dominar y vencer al hombre, cuáles son sus estrategias, sus fortalezas, sus nombres, los registros bíblicos donde los podemos ubicar, sabiendo cuales son las fuerzas espirituales del mal que les acompañan, conociendo como entran en los cuerpos de las personas y como afectan a los seres humanos, y con la ayuda de las fuerzas espirituales angelicales que nos protegen, invocando el nombre del Altisimo, con la ayuda de ángeles y arcángeles, en el nombre poderoso de Jesucristo, procedemos a la liberación, restauración o sanidad espiritual:
Primer Paso:
Introducción. Es importante pedir al Padre Celestial, a través de su Hijo Jesucristo, el acompañamiento de ángeles y arcángeles y la guía del Espiritu Santo, solicitando permiso para proceder a la misión encomendada. (El Ministro, Pastor o Líder debe estar acompañado por lo menos con otro hermano del Ministerio). Antes de empezar el procedimiento nos percatamos que no se haya ingerido alimentos cuarenta minutos antes por la persona que va ser liberada, igualmente esta observación se hace a los ministros, pastores y líderes que esten presentes.
Oración de Protección.
TOMAR LA ARMADURA DE DIOS. Tomo ahora el Yelmo de Salvación, calzo mis pies con el apresto del Evangelio de la paz, me ciño el cinto de la verdad, tomo la Coraza de Justicia, y tomo el Escudo de la fe, y la espada del Espíritu con que voy a apagar todos los dardos de fuego del maligno. (Efesios 6:10-18).
Segundo Paso:
Oración de Fe al atado o enfermo.
CONFESION DE FE. Señor Jesús yo creo firmemente que tu eres el Hijo de Dios. Tu eres el Cristo, el Mesías que vino a deshacer toda obra del diablo, toda obra de maldad. Diste tu vida en la cruz por mis pecados y resucitaste de entre los muertos. Padre te confieso todos mis pecados, pido perdón y me vuelvo a ti en arrepentimiento. Lávame, limpia mi conciencia con tu sangre. Saca, destruye, arranca de mi todo, todo lo que impida que TÚ controles mi vida. Quiero ser gobernado, guiado, dominado solo por Ti Padre Santo Altísimo. Creo que tu sangre me limpia ahora de toda maldad, de todo pecado. Te pido que te quedes conmigo, en mi corazón y seas dueño y Señor de mi vida. Te confieso como mi único y verdadero Dios. Apártame para servirte, amarte, obedecerte. Dedico y consagro a TI mi vida. Gracias por redimirme, por limpiarme, por justificarme y santificarme, muchas gracias. TE AMO PADRE SANTO. Amén.
Tercer Paso:
Oración de Liberación.
PROCEDIMIENTO DE LIBERACION
EJEMPLOS DE ORACIONES PARA MINISTRAR DURANTE LA LIBERACION.
1. ORACION PARA ROMPER CON HECHICERIAS, CONJUROS Y MALDICIONES.
Quiero decirles con unos ejemplos porque debemos orar con mucha frecuencia para rechazar hechicerías, maldiciones, y conjuros. Hay mucha gente que no nos ama en verdad, y de este tipo de personas provienen maldiciones, hechicerías, desearnos el mal, aun entre los hermanos de una misma iglesia.
Lo que pude experimentar, hace poco, es algo sorprendente, ocurrió en una población de Córdoba, Colombia, en donde un hombre, quién estaba enamorada de una joven, pero esta última no le prestaba atención al muchacho, quien le acosaba constantemente, recurriendo donde un brujo quién le impuso una atadura con un demonio súcubo, que visitaba todas las noches a la muchacha hasta tener contacto sexual, y de la noche a la mañana la joven terminó aceptando y comprometiéndose con el que había efectuado la atadura, con el cual convivió por espacio de dos años, pero tres años después hubo separación de la pareja por cuanto se acabó el amor, según el dicho de la joven. Fue durante una jornada de sanación y liberación llevada a cabo por el Ministerio de Liberación, Sanación y Restauración Espiritual, en aquella población donde asistió la joven atada, quién vivía deshecha, desempleada, sola y hasta demostraba más edad de la que realmente tenía. Ella fue libre de dicho demonio y volvió a recuperar su vida, hoy día está felizmente casada y con un hermoso bebé.
En otra oportunidad en Arjona (Bolívar), en Colombia, una vecina que recibió liberación, pudo comprobar que al recibir oración por su familia, que vivía en constante pelea, discusiones, pobreza, ruina, el Espíritu Santo nos mostró a los hermanos que fuimos a orar por dicho hogar que habían sido objeto de hechicería que habían echado en una matera que estaba al frente de su residencia. Allí se encontraron amuletos, unos muñecos propios del vudú, con los integrantes de la familia en forma de muñeco con alfileres. Para esa ocasión ya había muerto el esposo de la jefa de hogar. Ese día fue libre esa familia de esa horrible atadura.
Quiero hacer notar aquí, algo que yo creo ocurre con bastante normalidad y es que no estamos exentos de maldiciones y malos deseos de malas personas. Yo particularmente creo, que no pasa una semana sin que alguien nos maldiga, estamos en el mundo y esto es hasta cierto punto normal. Tenemos que estar conscientes de que cualquier regalo que llegue a nuestro hogar, puede ser maldito, es decir, que lleva maldición, malos deseos, hechicería, y por ello debemos orar incesantemente.
Debemos orar por todo, y a todo, incluyendo los alimentos, para que todo objeto sea cubierto con la sangre de Jesús y sea limpio. Porque, a decir verdad, nunca conocemos en realidad el corazón de las personas.
2. ORACION PARA QUEBRANTAR ENVIDIA, ODIO, MALEDICENCIA, HECHIZO.
Esta oración se hace para quebrantar toda envidia, maledicencia, hechizo, por cualquier persona en contra nuestra, de nuestra familia, de nuestras finanzas, nuestra vida....
Paso 1. Salmos 32:6-8 “Por eso los fieles te invocan en momentos de angustia; caudalosas aguas podrán desbordarse, pero a ellos no los alcanzarán. Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro y me rodearás con cánticos de liberación. El Señor dice: Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti”. Salmos 70:1-4 “Apresúrate, oh Dios, a rescatarme; ¡apresúrate, Señor, a socorrerme! Quesean avergonzados y confundidos los que procuran matarme. Que retrocedan humillados todos los que desean mi ruina. Que vuelvan sobre sus pasos, avergonzados, todos los que se burlan de mí. Pero que todos los que te buscan se alegren en ti y se regocijen; que los que aman tu salvación digan siempre: ¡Sea Dios exaltado!” Salmos 140:1-4. “Oh Señor, líbrame de los impíos; protégeme de los violentos, de los que urden en su corazón planes malvados y todos los días fomentan la guerra. Afilan su lengua cual lengua de serpiente; ¡veneno de víbora hay en sus labios! Señor, protégeme del poder de los impíos; protégeme de los violentos, de los que piensan hacerme caer”.
Salmos 143:1: “Escucha, Señor, mi oración; atiende a mi súplica. Por tu fidelidad y tu justicia, respóndeme”. Salmos 42:8 (Nueva Versión Internacional) “Ésta es la oración al Dios de mi vida: que de día el Señor mande su amor, y en noche su canto me acompañe”. Salmos 31:7-8 (Nueva Versión Internacional) “Me alegro y me regocijo en tu amor, porque tú has visto mi aflicción y conoces las angustias de mi alma. No me entregaste al enemigo, sino que me pusiste en lugar espacioso”
3. ORACION PARA RECHAZAR HECHICERIAS, ENVIDIAS Y MALDICIONES:
Padre Celestial venimos confiadamente ante tu trono de gracia, y te damos tantas gracias porque nos escuchas. Gracias te damos por todos los beneficios que recibimos de ti, nunca olvidamos tus beneficios. Gracias te damos por tu protección, amparo y cobertura sobre mí y mi familia. Gracias porque podemos estar bajo la cobertura de tu Sangre preciosa, que nos libera, nos limpia. Bendecimos ahora tu nombre poderoso, nombre bajo el cual estamos libres de toda obra de maldad. Y ahora, en el nombre de Cristo Jesús, venimos contra toda obra de maldad puesta sobre nuestras vidas por amigos, parientes, personas cercanas a nosotros, que han hablado maldición sobre nosotros, sobre nuestra familia, sobre nuestros hijos. Arrancamos, deshacemos, quebrantamos, inactivamos toda palabra de muerte, escasez, envidia, dolor, fracaso, enfermedad, destrucción, que hayan puesto sobre nuestras vidas, cualquier persona cercana o extraña a nosotros, conocida o desconocida, viva o muerta. Declaramos que quedan sin derecho, sin poder, ni influencia en nuestras vidas. Nunca prosperan. No valen contra nosotros las maldiciones, no valen contra nosotros las envidias, no valen contra nosotros los malos deseos, nunca prosperan. Arrancamos, deshacemos, quebrantamos, inactivamos toda maldición satánica, hechicería, trabajos de vudú, ocultismo, rezos, pactos, ayunos, ataduras, que haya puesto sobre nuestras vidas cualquier persona cercana o extraña a nosotros conocida o desconocida, viva o muerta. El maleficio dejo de ser, el maleficio dejo de ser, el maleficio dejo de ser. Declaramos que quedan sin derecho, sin poder, ni influencia en nuestras vidas. Nunca prosperan. Nunca avanzan, están inactivos. Renuncio y resisto a Satanás, la serpiente antigua y a todas sus jerarquías. Renuncio y resisto a Diana de los Efesios, renuncio y resisto a Sheva, a Astarot, renuncio y resisto a Asmodeo, a Beelzebu, a Baal, renuncio a Moloc, a Quemos, a Quiun. Renuncio y resisto a Mammon. Todos ahora se van de mi vida, de mi mente, de mi cuerpo. ¡Se van ahora con todas sus jerarquías de demonios! ¡Fuera ahora, en el nombre Poderoso de Jesús! ¡Los resisto a todos ustedes ahora y confieso que ya no les daré lugar en mi vida! Los ato y echo fuera de mi vida y se van ahora. Ven ahora Espíritu Santo de Dios y llena toda mi casa interior y no permitas habitar allí a ningún inmundo. Tómame y satúrame por completo, suplico que permanezcas en mí. Suplico que no permitas que yo te apague. Enséñame, ayúdame y sáname. Sujetamos ahora, aplastamos bajo nuestros pies y echamos fuera a todos los demonios que ministran estas maldiciones, en el poderoso nombre de Jesús ¡Hoy se van, huyan, disípense, ahora! Y ahora, en este momento profetizamos, declaramos y establecemos que mi familia y yo seremos muy bendecidos más allá de toda maledicencia y obra de maldad. No valen hechicerías, ni brujerías contra nosotros. No valen, así lo establecemos en el nombre de Jesús. Y en este momento, también Padre Santo, si es que han intentado enviar nuestra alma a regiones de cautividad, suplico en esta hora, que Tú mismo saques de nuevo nuestra alma a lugares espaciosos. Esa es tu promesa. Tú rompiste nuestras prisiones, y Tú, nos haces libres ahora de toda cautividad, lo creemos con todo nuestro corazón así. En el nombre de Jesús. Gracias por tu liberación, porque Eres el Gigante, Todo Poderoso, que nos libera. Amén y amén.
4. OTRAS ORACIONES VALIOSAS.
- ORACION PARA LIBERACION TOTAL.
En tu nombre Señor Jesucristo, de manera personal y a nombre de mis antepasados. Renuncio a satanás, a todas sus fascinaciones, seducciones y mentiras. Renuncio a toda práctica de brujería, magia blanca, negra, de cualquier color, santería, hechicería o vudú. Renuncio a toda limpia con huevo, yerbas, bálsamos, vino, sangre o fuego.
Renuncio a todo pacto, reto, sello, alianza o consagración al demonio; a conjuros, perjuros, maleficios e invocaciones diabólicas. Renuncio a toda maldición, mal deseo, envidia, odio, rencor, resentimiento, codicia, avaricia, soborno, robo, fraude, despojo o enriquecimiento ilícito.
Renuncio a todo acto de orgullo, soberbia, prepotencia, vanidad y egolatría. Renuncio a todo rito de iniciación chamánica, espiritista, espiritualista, masonería, filosofía rosacruz, dianética y a toda secta o sociedad secreta.
Renuncio a todo conocimiento de la nueva era, creencia en la re-encarnación, esoterismo, metafísica, meditación trascendental, yoga, a todo acto de curanderismo, a las operaciones espirituales, hipnotismo con regresiones, baños con flores, especies, yerbas, sangre de animales o humana o con otras substancias con fines mágicos.
Renuncio a toda lujuria, aborto, adulterio, homosexualidad, bisexualidad, incesto, violación, pornografía, bestialismo, promiscuidad y prostitución. A todo lo que yo u otras personas hayan hecho ilícitamente para controlar, nulificar o desbordar mi sexualidad. En el nombre de Jesucristo, renuncio a todo encantamiento, invocación y evocación de muertos, a espíritus custodios, guardianes, cósmicos, protectores, espías, vigilantes, a seres espirituales nombrados “maestros de sabiduría”, o a cualquier otro ser maléfico en forma oculta o manifiesta. Renuncio a todo acto o juego de mediumnidad, a la ouija, al control mental, al manejo del péndulo, a instrumentos para encontrar “tesoros ocultos” o dinero enterrado.
Renuncio también a toda clase de adivinación, sortilegio, lectura de cartas, café y caracoles, a toda forma de astrología, horóscopos o cartas astrales. Renuncio a los amuletos y talismanes, a las herraduras, pirámides, cuarzos, imanes, agujas, sábilas o ajos con moños rojos, imágenes de santos mezcladas con tierra de cementerio, velas y veladoras de colores “curadas”, fetiches y representaciones de mi persona de cualquier material y forma que se encuentren enterrados o sean manipulados por mí mismo u otras personas. Renuncio a toda forma equivocada de “medicina alternativa” que bajo engaños haya ritualizado mi ser al demonio.
En el nombre de Jesús, renuncio a toda comida o bebida mezclada con brujería que haya yo ingerido, y a todo lo que haya sido tirado, rociado o untado en mi cuerpo, ropa, zapatos, casa, trabajo, negocio o cualquier pertenencia u objeto que esté cercano a mí, que haya sido maldecido o consagrado al mal.
En el nombre de Jesucristo denuncio, renuncio y echo fuera de mí a todo espíritu de traición, destrucción, muerte, esclavitud, ausencia de Dios, miseria, mendicidad, soltería, infelicidad matrimonial, viudez, orfandad, amargura, envejecimiento o muerte prematura, persecución, problemas con las leyes o la justicia humana, esterilidad, humillación, rechazo, insomnio, deseos de suicidio, aislamiento, locura, soledad, neurosis, depresión, obsesión, miedo, angustia, debilidad, enfermedades crónicas, invalidez, ceguera, sordera, mudez, falta de olfato, imposibilidad de saborear la comida, insensibilidad, celos, inconformidad, incapacidad para vivir, conseguir o conservar un trabajo, una pareja, un matrimonio o una familia.
En el nombre de Jesús denuncio, renuncio y echo fuera de mí todo espíritu de alcoholismo o de cualquier otra adicción, de mal carácter, de falta de memoria, de falta de control y dominio de mi ser, irrealidad, inconsciencia, envidia, abandono, gula, suciedad, desorden, malos olores crónicos en mi cuerpo, ropa o casa, de falta de fe, esperanza y caridad, de falta de interés en la vida, de desprecio a la congregación y culto y de aborrecimiento o pereza para tener vida de oración. Corto, destruyo y anulo los medios a través de los cuales fueron hechos los daños antes mencionados, si fueron veladoras, fotos, ropa, tijeras, agujas, fetiches, entierros, lo que haya sido.
Renuncio a lo que en forma consciente o inconsciente haya yo hecho o haya sido hecho por otra persona en mi nombre para obtener poderes, dinero, éxito, buena suerte o pretender saber el futuro, o bien para conseguir el amor y la salud propios o ajenos, o tener dominio y control sobre personas, objetos, animales, lugares, espíritus y fuerzas de la naturaleza. Anulo y cancelo los efectos de cualquier práctica contraria al compromiso adquirido a través de la oración de fe, de fidelidad y reconocimiento a Jesucristo como mi único Salvador, a lo que impida el ejercicio de mi sentido común, capacidad de juicio, entendimiento y voluntad. Echo fuera de mí todo aquello con lo que haya intentado sustituir el amor y la confianza de Jesús. Renuncio al rechazo de mis padres desde el instante de mi concepción y durante mi vida en el seno materno.
Renuncio al mal que me causaron por intentar abortarme: con yerbas, sustancias químicas o con objetos punzo cortantes. Renuncio a todo el rencor que tengo si fui dado en adopción o abandonado sin haber conocido a mis padres biológicos o a maldiciones recibidas durante mi gestación. Anulo por la sangre de Cristo todo mandato de fracaso, muerte en vida y suicidio que hay en mí por estas causas, la incapacidad para aceptar el amor de Dios, para aceptarme a mí mismo o a las personas, para estudiar, trabajar y ser feliz.
Renuncio a todo lo que sea contrario a la salud, el respeto y la dignidad que como templo del Espíritu Santo, necesita todo mi ser y que esté impidiendo relacionarme con Dios, conmigo mismo (a), con mi entorno en una forma sana, tener una familia unida y un trabajo digno y bien remunerado. Porque Jesucristo se manifestó para deshacer las obras del diablo: habiendo denunciado, renunciado y echado fuera de mí todos los espíritus del mal. Habiendo anulado todos los efectos, causas y consecuencias, tomo autoridad, en el nombre de Jesús, para que caigan todos los bloqueos, tinieblas y barrer, las que satanás construyó a mi alrededor y le ordenó a todo ser demoníaco que despojó a mi familia o a mí mismo (a), que nos devuelva, lo que nos quitó. Padre Santo, te lo ruego, sana toda mi vida, toda mi historia personal, perdóname, ayúdame, libérame, bendíceme. Gracias Padre Celestial, Gracias Espíritu Santo, Gracias Hijo. Amén, amén, amén
Cuarto Paso.
Oración de Cierre.
En este Paso damos gracias al Padre, al Hijo y al Espiritu Santo por habernos acompañado en la misión de liberación, restauración o sanación espiritual y se aconseja se deje al creyente tratado tome un descanso para su recuperación física.